Economía social vs Internet de las cosas: cómo la logística se suma a la economía colaborativa
Economía social vs Internet de las cosas: cómo la logística se suma a la economía colaborativa
La economía colaborativa y la Internet de las cosas (IoT) representan fenómenos que comparten una idea común: alejarse del control central de los procesos hacia periferias autoorganizadas.
Pero, ¿qué hay exactamente detrás de la economía colaborativa y qué implicaciones se pueden identificar o al menos percibir para la logística y las cadenas de suministro globales? ¿Cómo se ve el IoT desde esta perspectiva? Y por último, pero no por ello menos importante: ¿cuál es la relación entre estos dos movimientos?
Volvamos a la primera pregunta. En prácticamente todos los ámbitos de la logística moderna, alguien intenta prestar servicios u ofrecer valor añadido compartiendo recursos y formando redes basadas en la colaboración: sistemas de transporte, tarifas de flete, contenedores, crowdshipping, envíos de extremo a extremo, servicios 3PL, gestión de flotas, última milla, almacenamiento, etc.
Se puede encontrar una buena descripción general con ejemplos específicos en Collaborative Economy Honeycomb de Jeremiah Owyang.
Este "panal" es una especie de mapa de la economía social con la logística y el transporte en el centro. Muestra que ya han pasado los tiempos en los que solo las empresas "antiguas" y consolidadas ofrecían estos servicios. Básicamente, esto significa que la logística se ha unido a la economía colaborativa. Pero ¿cómo se relaciona esto con el IoT?
Vale la pena mencionar que, en línea con la visión de IoT y en cierto modo en contra de la idea general de una red colaborativa, muchas áreas de la activa economía colaborativa están casi desprovistas de seres humanos:
¿Crowdshipping? ¿Reemplazado por autos autónomos? ¿Respuesta rápida a una demanda repentina? Big data y envío predictivo lo gestionan en la nube. ¿Ahorro en tarifas de flete? Los sistemas multiagente se unirán y negociarán automáticamente para obtener la mejor oferta. ¿Y qué pasa con el seguimiento del inventario? Balizas, sensores y reabastecimiento completamente automatizado se encargarán de esto sin intervención humana. Totalmente integrados y de forma autónoma.
¿Personas versus computadoras?
En otras palabras, el IoT busca que los ordenadores se organicen y se comuniquen entre sí de forma autónoma sin intervención humana. Y la economía colaborativa apunta hacia un desarrollo similar, salvo que en este caso se trata de personas, no de ordenadores. Ambos se están convirtiendo en "sociedades paralelas" (o al menos, ese es el peligro).
Por ahora, nosotros, los humanos, todavía estamos un paso por delante. Pero la idea de despedir a gente en diversas áreas va ganando terreno poco a poco, pero de forma segura. Es muy interesante, ¡estaremos atentos! Espero vuestras opiniones y comentarios.
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